En el lenguaje bíblico (y en el lenguaje en general) las cosas pequeñas tienden a significar mucho. Por ejemplo, mateo 28:18 observa el registro de la Gran Comisión dada por Jesús a los discípulos:
19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Las misiones cristianas han usado este texto tradicionalmente para sustentar la urgencia de convertir el mundo entero bajo la bandera cristiana.
Si revisamos de cerca lo que dice el griego en este texto particular, encontramos
πορευθεντες μαθητευσατε βαπτιζοντεσς διδασκοντες
Yendo (Ptc) discípular (Imp) bautizando (Ptc) enseñando (Ptc)
En estos tiempos modernos, al obedecer la Gran Comisión la Iglesia ha insistido en el "ir". Sin embargo, el imperativo central del discurso es "haced discípulos". Ir es parte de la vida normal. En el texto griego, este verbo aparece en la forma de un participio pasivo deponente de aoristo. La traducción literal podría ser "cuando vayan" o “yendo”. "Ir" era el orden natural de las cosas en los tiempos de Jesús, tal como lo es ahora. La gente iba a la sinagoga, al mercado, o aun al mar de Galilea para pescar. Cuando uno se convierte en creyente, comienza de inmediato un viaje llamado "la Gran Comisión". Jesús dijo: "Cuando vayan, hagan discípulos". Cuando vayan a trabajar, hagan discípulos; cuando vayan a la iglesia, hagan discípulos; donde quiera que vayan, hagan discípulos.
¿Cuál, entonces, es el enfoque principal de este proceso llamado hacer discípulos? Puede ser muy difícil hacer discípulos a la manera en que Jesús lo hizo: 24 horas al día, 7 días a la semana, durante tres años.
Además, la palabra discipular (mateteusate) está en la forma aoristo; quiere decir, que no importa la duración del discipulado. Se podría hacer discípulos en un minuto (al más puro estilo de la iglesia moderna), dos horas, o veinte años, y perfectamente estaremos en armonía con este texto.
¿Qué se supone que debemos enseñar a estos nuevos discípulos? La respuesta más sencilla procede del versículo 20: que guarden todas las cosas que Jesús les mandó a los discípulos que obedecieran.
Si el enfasis de la misiones cristianas radica en el hacer discípulos en vez de ir, quiere decir que no tengo esperar la próxima campaña de evangelismo, o el siguiente programa de mi iglesia, o andar de puerta en puerta repartiendo tratados, o pensando en irme de misiones a la ventana 10/40. El término “a las naciones” viene del griego ethnos, raza o tribu, así que más que una nación, representa a los individuos que pertenecen a esa comunidad, dondequiera que estén.Creo que el latinoamericano posee la mayor posibilidad de hacer misiones sin salir de su localidad. Diariamente, interactuamos socialmente con una vasta diversidad de etnias: portugueses, chinos, españoles, africanos, arabes, americanos, indios, sin salir de casa, al comprar el pan, ir a algún supermercado chino, al comprar algún electrodoméstico algún vendedor árabe. Una vez una hermana me dijo que tenía el llamado misionero, y que el Señor la estaba llamando para Asia, así que le respondí, sin animos de ofender ni de burlarme de ella: "bueno hermana, puede ir practicando su ministerio con los chinos del local de la esquina"
Así que, la próxima vez que pensemos en misiones, no pensemos en lugares remotos, tan solo miremos al vecino al que no le hemos compartido el evangelio.
super esta entrada!
ResponderBorraruna forma diferente de ver la gran comisión... DNT (Dialogo No Tradicional)