El relato de Felipe inicia con la dispersión de los cristianos de Jerusalén y su visita a la ciudad de Samaria, allí la gente se reunía a escucharle y para ver los milagros que realizaba. Producto del mensaje que proclamaba y los milagros que que hacía, muchas personas se agregaron a la fe Judeocristiana. Posterior a esto y con la visita de Juan y Pedro, se consolidan los habitantes de esta región. Los interesante de este pasaje es ver a Felipe, el precursor del "avivamiento" de Samaría, recibiendo el llamado de un ángel que le dice "prepárate y cruza el desierto, dirígete al sur por el camino que va de la ciudad de Jerusalén a la ciudad de Gaza". El evangelista se encuentra ahora en la situación de quedarse en Samaría con el movimiento de evangelización que había iniciado, con el respaldo de los apóstoles Pedro y Juan, o atender a este mensaje de un ángel que se le aparece y lo envía a Gaza sin un propósito aparente.