Teología Existencial - Ricardo Gondim
Ricardo Gondim Durante años, sin darme cuenta, actué como un religioso obstinado. Hoy lamento haber sido un inquisidor que defendió la “verdadera doctrina”; reniego de haberme sentado en la silla del fariseo intolerante que despellejó personas simples; lloro porque ya callé delante de los abusos de gente “famosa” sólo para continuar siendo estimado; tengo vergüenza de haber acicalado mi oratoria para atraer la simpatía de un clero que hoy menosprecio. Para sorpresa de los fundamentalistas, pero para alegría de mis familiares, cambié bastante en los últimos años. Voy anticipando: no estoy ni un poquito preocupado por recibir buenos comentarios de los puritanos que intentan resucitar la ética victoriana; no voy a perder el sueño con quienes se escandalizan con mis textos pesimistas. Es más, le aconsejo a los piadosos que no visiten más mi página pues voy a continuar escribiendo textos bien sombríos. Amiga lectora, no imaginas como reí cuando recibí correos electrónicos de creyent...