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José Comblin ¿Qué nos está pasando en la Iglesia?

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Nos estamos acercando a la fase final de la cristiandad Hay que aprender a resistir, a aguantar, no dejarse desanimar o perder la esperanza José Comblin, 24 de octubre de 2010 a las 20:18 La Iglesia de los pobres Los laicos son los llamados a evangelizar en el mundo de hoy La cruz de la iglesia de Moneo 01 ( José Comblin ).- Buenas tardes a todas y todos. No es la primera vez que hablo en este lugar, pero agradezco mucho la amistad de  Jon Sobrino , que nos conocemos desde hace tanto tiempo y yo lo estimo como una de las cabezas más lúcidas de este tiempo que renovó completamente la cristología. Las preguntas de ayer me han dado la impresión que...bueno en muchas personas hay un  cierto desconcierto en la situación actual de la Iglesia . O sea, como una sensación de inseguridad. Como decía Santa Teresa, de " no saber nada al respecto, que nada provoque temor ".

Pablo, Tecla y un tema de autoridad en las iglesias primitivas

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Fresco mostrando a san Paolo y santa Tecla (protagonista de un ciclo narrativo apócrifo), descubierto al principio del siglo XX en la  Gruta de San Pablo a Efeso

Thomas Merton: sobre la muerte de Dios

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"Si en Occidente Dios ya no puede ser experimentado como ‘muerto’, es debido a una ruptura y autoalienación internas que han caracterizado la mente occidental en su dedicación mentalmente simple a sólo la mitad de la vida: la exterior, objetiva y cuantitativa. La ‘muerte de Dios’ y la consecuente muerte del auténtico sentido moral , del respeto por la vida, por la humanidad, por los valores, expresa la muerte de una cualidad de vida interior subjetiva : una cualidad que en las religiones tradicionales era experimentada en términos de conciencia de Dios ; no en la concentración en una idea o concepto de Dios, y menos aún, en una imagen de Dios, sino en una sensación de presenci a , de un fundamento divino de realidad y significado partiendo de los cuales la vida y el amor pudieran florecer espontáneamente".

Una nueva comprensión de la Revelación

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La revelación no es, en realidad, unas palabras o unos textos, sino el proceso vital existencial de un pueblo que hizo una experiencia religiosa, experiencia que se materializó finalmente en una expresión escrita. La revelación no es el texto, no son las palabras, no es un libro. Es más bien el proceso, la experiencia religiosa misma por la que ese pueblo, como todos los demás pueblos, trató de darse un sentido para su vida, a partir de los mitos del mundo religioso y cultural en que vivía, pero matizado y rehecho por la experiencia de Dios que vivieron en su historia.        No hay revelación en estado puro... La revelación sólo se da en la densidad de lo humano, en el laborioso proceso de las tradiciones, en la capacidad cultural del ambiente y en las posibilidades de la lengua, en el esfuerzo por responder a las preguntas y necesidades concretas de las diversas comunidades, en la reflexión teológica de figuras individuales o de comunidades determinadas. « S...

Jürgen Moltmann: La crisis de Dios

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La crisis actual de la idea de Dios se ha producido porque las viejas formas, en los que la divinidad de Dios había sido entendida y fusionada con el pensamiento y la vida de un determinado momento, han perdido su propia evidencia.

Unamuno: Dios como algo muerto

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El Dios lógico, racional, el ens summum , el primum movems ,  el Ser Supremo de la filosofía teológica, aquel a que se llega por los tres famosos caminos de negación, eminencia y causalidad, viae negationis , eminentiae ,   causalitatis no es más que una idea de Dios, algo muerto. Las tradicionales y tantas veces debatidas pruebas de su existencia no son, en el fondo, sino un intento vano de determinar su esencia; porque como hacía muy bien notar Vinet , la existencia se saca de la esencia, y decir que Dios existe, sin decir qué es Dios y cómo es, equivale a no decir nada.

Dios no es un tapa-agujeros

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Veo de nuevo con toda claridad que no debemos utilizar a Dios como tapa-agujeros de nuestro conocimiento imperfecto. Porque entonces si los límites del conocimiento van retrocediendo cada vez más –lo cual objetivamente es inevitable-, Dios es desplazado continuamente junto con ellos y por consiguiente se halla en una constante retirada. Hemos de hallar a Dios en las cosas que conocemos y no en las que ignoramos. Dios quiere ser comprendido por nosotros en las cuestiones resueltas, y no en las que aún están por resolver. Esto es válido para la relación entre Dios y el conocimiento científico.