Un cuento peculiar...
El tropel era encabezado por un nombre alto y de corva columna que, luego de gritar a todos que callaran, postró su ser físico ante la cruz: en señal -por supuesto- de claudicación frente a quien fue en vida el máximo representante de Dios en la tierra.
Por nosotros permitiste tu cruxicicción, Señor -articuló-. En nombre de los arrepentidos que me acompañan, te ruego perdones nuestros pecados...
En el grupo -de aproximadamente 20 personas- solo habia meretrices, violadores y fornicadores. La enorme efigie de Jesús en la cruz yacia exactamente al pie de una abandonada lglesia. El gobierno no tenia recursos financieros para pagar los gastos de mantenimiento, electrificación y agua del palacio. Mucno menos sueldos para sacerdotes ni personal de servicios para los templos.
El resto de los impíos se arrodilló también ante el símbolo para, tras profunda contrición, orar:
Por nosotros permitiste tu cruxicicción, Señor -articuló-. En nombre de los arrepentidos que me acompañan, te ruego perdones nuestros pecados...
En el grupo -de aproximadamente 20 personas- solo habia meretrices, violadores y fornicadores. La enorme efigie de Jesús en la cruz yacia exactamente al pie de una abandonada lglesia. El gobierno no tenia recursos financieros para pagar los gastos de mantenimiento, electrificación y agua del palacio. Mucno menos sueldos para sacerdotes ni personal de servicios para los templos.
El resto de los impíos se arrodilló también ante el símbolo para, tras profunda contrición, orar:
"Padre nuestro que en lo impalpable habitas,De súbito, la figura del hijo de Dios adquirió movilidad. Se desprendió de la cruz, caminó hacia los penitentes y les dijo:"
santificados sean tus infinitos nombres,
perdónanos las abominaciones,
y no permitas mostremos debilidad,
ente sin origen por mortal conocido..."
"Purificaré sus almas,Hubo expresiones de asombro. El comandante del enjambre de arrepentidos pidió silencio. El venerado se volvió y ejecutó pasos en direccion a la cruz. Cuidadoso, la desarmó convirtiéndola milagrosamente en dos filosísimos y largos sables.
porque piadoso mi Padre Celestial es,
quien vida les dio y fue vilmente defraudado,
bendito sea el benévolo sin origen por mortal conocido..."
- ¿Cuáles son tus pecados?- interrogó Cristo al director de los aspirantes a conversos.
- Soy un famoso ladrón- respondió el sujeto-. Cuando fui administrador de los dineros del pueblo, enriquecí ilegalmente...
- Acércate a mi- infame luxero- y levanta tus brazos. Repite conmigo:
"ente sin origen por mortal conocido,Rápido, el divino ejecutó dos certeros golpes que mutilaron las manos del líder del grupo, quien cayó al suelo por tan nefasto dolor.
perdónanos las abominaciones,
e impide mi reincidencia..."
- ¿Quién será el próximo en recibir el perdón de mi Padre Celestial? - Interpeló el divino personaje, al instante en que el tropel salió despavorido, hombres y mujeres huían del recinto cubriéndose sus partes genitales de los brazos justicieros del enviado de Dios.

Ja,ja,ja,ja.
ResponderBorrarSaludos Anyul.
Uf!!!! Es un cuento para pensar...
ResponderBorrarBueno, algunos dicen que eso es convertirse ¿no? Si tu ojo te es ocasión de caer, sácatelo... Pero el cuento es un poco doloroso, entiendo que salieran corriendo, ja, ja, ja...
ResponderBorrarEntre que me río y me pongo a pensar, pero bueno, me alegra que pusiste la palabra "cuento" en el título (je, je).
ResponderBorrarAaaahhhhhhhh no había entendidoooooooo. jajaja
ResponderBorrarMe lo explicó el eunuco que tengo de prior en el convento.
Creo que si me entran a cortar a mi todo lo que me es ocasión de caer, a lo sumo me puede llegar a quedar intacto un pedazo de páncreas...
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