Sostener que el ser último de la realidad desborda al pensamiento es aceptar su irreductibilidad al pensar; significa que la realidad es misteriosa y la verdad es ella misma pluralista.Esta semana, a sus 91 años, ha muerto Raimon Panikkar, filósofo, teólogo y escritor español que desarrolló una filosofía interreligiosa e intercultural, con una nueva apertura respetuosa al diálogo con otros sujetos y tradiciones no-occidentales. Su filosofía tiene como objetivo transformar nuestra civilización que está determinada por un sistema occidental impuesto como una única alternativa.
El portal Atrio ha publicado un fragmento de una entrevista realizada para Iglesia Viva que no tiene desperdicio, que pueden obtener en su versión completa en formato pdf descargable. Reproduzco solamente las palabras finales de la publicación de Atrio:
Saber vivir, saber morir, un extracto de una conferencia suya en Youtube.En efecto, sin la experiencia mística de encuentro con Cristo no se le conoce realmente, pues Cristo es más que Jesús… En la eucaristía está la presencia real de Cristo, aunque no tengamos las proteínas de Jesús. Más aún, el cristianismo es la religión de la Palabra, no la religión del Libro. Si tú no recibes esa Palabra, no te sirve para nada. Tomás de Aquino en un lugar de la secunda secundae de su Summa Theologica arguye tres razones por las cuales Jesús de Nazareth no escribió nada: la primera, porque un verdadero maestro esculpe su mensaje en el corazón de sus discípulos; y cita a Pitágoras y a Sócrates, verdaderos maestros. Segunda, si hubiese escrito, nosotros hubiéramos sido adoradores de sus escritos, más que de él –la Escritura substituiría a la Palabra y la Palabra hay que oírla. Tercera, un maestro se fía de sus discípulos, les confía sus palabras, sin necesidad de fijarlas exteriormente para siempre. Jesús cree en el Espíritu Santo.
Raimon Panikkar.
Foto tomada de Karmatarsis
Raimon Panikkar, in memoriam artículo dedicado en el Blog de Xabier Pikaza, que incluye la entrada que le dedicó en el diccionario de pensadores cristianos.
Finalmente, una oración tomada de su web, raimonpanikkar.org:
Mi oración
Es un grito
que a otro no se dirige
-puesto que un Otro no existe.
Es un gemido
que no lleva más allá
-del dolor su propio sentido.
Es una petición
que no pide
-que el universo la escuche.
Es un gozo
que no se cree
-alegría universal.
Es un canto
que no se canta
-para acabar en sí mismo.
Es un respiro
que del alma brota
-como si fuese un suspiro.
Es un llanto
que el cuerpo desgarra
y no se puede esconder.
Es un plegaria
que en mí nace
-por lo que no sé pedir.
Es un sobresalto
que mi corazón siente
-por no estar de nada ausente.
Es un beso
de mis labios
que no saben decir más.
Es un amor
que se atreve
-a no creerse que es.
***
Mi oración pide perdón
para poder empezar
pues sin purificación
no se atrevería a amar.
Pero sufre en no saber
a quién se lo pedirá.
Encuentra entonces un Don
al que llaman el Ungido
de Dios y del hombre a la par.
Hijo del hombre es su nombre;
está dentro y está fuera.
Con él se puede llorar,
pero también exultar.
***
Mi oración es la alegría
que no espera nada más,
porque descubre lo ausente
en el momento presente.
Mi oración es escuchar
la música de las esferas
y sus ruidos también.
Muda es mi oración
que no sabe decir lo que siente
y al mismo tiempo presiente
que en la oración no hay ausente.
¿A qué Dios, pues, se dirige
si Dios en todo ya está?
¿De qué demonio se escapa
si el huir ya es demoníaco?
¿A qué ángel se encomienda
si por mí el ángel ya vela?
Mi oración es el gozo
que no espera en nada más
porque todo más es menos
cuando no hay más que esperar.
Mi oración es de esperanza,
aquella que sí se alcanza
cuando no se espera más.
Mi oración es la alegría
de saberse sin igual
porque cada ser es único
y no hay modelo ideal.
No es un diálogo,
no somos dos:
no es un monólogo,
no somos uno.
La oración no es el silencio,
pues ella misma es Palabra.
Mi oración es oración
cuando no se sabe más;
cuando es el respirar
de la misma creación.
Mi oración no es sólo mía,
es la de la humanidad,
la de la creación entera
en su parto con dolor,
aunque sea por amor.
Se renueva la aurora cada día,
y el crepúsculo también.
Entre los dos hay la Vida,
que no se mide en el tiempo,
sino en la tempiternidad,
en constante novedad.
La oración se va hacia el Padre
que es la Fuente misteriosa;
es la oración que el Espíritu
en su constante fluir,
hace brotar en el Hijo,
que no cesa de nacer.
Mi oración es sin vocablos,
pero en palabras está.
He dicho Padre y no Madre,
Hijo y no Hija también
por seguir la tradición;
pero sólo voces son
todas sin separación.
He dicho también “oración”
por no romper la costumbre,
puesto que de la boca sale,
aunque del corazón procede.
Pero tampoco es así,
pues no sabe que decir.
Yo no soy un espectador
de este reflujo divino
cuyo nombre es Amor.
En él me siento perdido
y no me quiero encontrar
porque ya no busco nada,
que la vida Vida es.
¿No será, pues, la oración
sino el vivir muy despiertos,
al hábito de la Vida
que palpita por doquier?
y al vivirla transformarla
y así bella y buena es.
¿No es la oración inocencia
que sólo desea amar?
Aum-Amen-Alleluya
Fuentes:
wikipedia.org
karmatarsis.wordpress.com
atrio.org
raimonpanikkar.org
powered by Disqus