1. Hay una historia de la «deconstrucción», en Francia y en el extranjero, desde hace más de treinta años. Este camino, no digo este método, ha transformado, desplazado, complicado la definición, las estrategias, los estilos que, ellos mismos varían de un país a otro, de un individuo al otro, de un texto al otro. Diversificación esencial a la deconstrucción que no es ni una filosofía, ni una ciencia, ni un método, ni una doctrina, sino, como digo con frecuencia, lo imposible y lo imposible como lo que acontece. [ce qui arrive]
2. Antes incluso de esta secuencia histórica (entre treinta y cuarenta años), hay que recordar las premisas nietzcheanas, freudianas y sobretodo heideggerianas de la deconstrucción. Y sobre todo, respecto de Heidegger, que hay una tradición cristiana, más precisamente luterana de lo que Heidegger llama la Destruktion. Lutero —lo recuerdo en mi libro sobre Nancy y sobre lo que él llama la «deconstrucción del cristianismo»— hablaba ya de «destructio» para designar la necesidad de una desedimentación de los estratos teológicos que disimulaban la desnudez original del mensaje evangélico que había que restaurar. Lo que me interesa cada vez más es discernir la especificidad de una deconstrucción que no sea necesariamente reducible a esta tradición luterano-heideggeriana. Y quizás sea esto lo que distingue mi trabajo de los que me son cercanos, en Francia y en el extranjero. Sin refutar o rechazar lo que fuere, me gustaría intentar discernir lo que sustrae la deconstrucción en curso de la memoria de la que hereda, en el instante mismo en el que reafirma y respeta dicha herencia...
énfasis propio, fuente: Jacques Derrida en Castellano - El otro es secreto porque es el otro
Actualización: John Caputo comenta también como nota el pie en "Después de la muerte de Dios":
Es digno de resaltar que el pasaje comienza con una cita de Isaías 29:14, en la que el profeta transmite las palabras de Dios: "Destruiré la sabiduría de los sabios". Si recordamos que "destruir" (apolo) se tradujo al latín por destruere, que fue retomado por Lutero en la controversia de Heidelberg, donde hablaba de la destructio de la filosofía pagana (la metafísica de Aristóteles), noción que ha pasado después a Heidegger, que habla de la Destruktion de la historia de la metafísica, traducida al francés por Derrida como déconstruction, entonces podemos ofrecer la siguiente traducción del pasaje de Isaías "Deconstruiré la metafísica de la presencia de los filósofos, dice el Señor". A través de lo que, en mi opinión, querían decir los autores sagrados, estoy liberando el acontecimiento que tales filósofos intentaban evitar. ¡Que fluyan, pues, mis acontecimientos!
Gracias a Blake Huggins
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