sábado, abril 10, 2010

Teología después de Google

Yo solía pensar en la teología como una disciplina académica. A pesar de las creencias cristianas, su meta principal es cumplir los estándares de la Academia. Cuando finalmente abrí los ojos y comencé a mirar alrededor más de cerca, me di cuenta que el efecto "gota a gota" - la idea que los libros eruditos en la teología académica fluía a través de pastores para ayudar a las congregaciones y cristianos ordinarios- ya no está sucediendo, Si alguna vez lo hizo. En su mayoría los teólogos académicos nos están respondiendo las preguntas que los cristianos laicos se hacen; o las responden de forma tan incomprensible que solo otros teólogos académicos las entienden.

Ahora, cuando uso el término "teología" me refiero a las preguntas que todos los cristianos se hacen y las respuestas que la gente ordinaria da, sin importar cuan inciertas o vacilantes. Esta nueva definición tiene una implicación maravillosa: la teología está fuertemente asociada con aquello que es la iglesia en un momento dado. La teología es acerca de lo que es la iglesia ahora y en lo que se está conviertiendo. Así que "Teología después de Google" significa: ¿Qué debe ser la iglesia en un mundo formado por Google?



Aquí está mi respuesta en cinco tesis. Bien sea que te agraden o las odies, espero que interactúes con ellas:
  1. La teología no es algo que consumes, sino algo que produces.  En la época de Gutenberg, leías sobre teología en un libro; la escuchabas predicar en sermones; y se enseñaba por los maestros de la Biblia. En la época de Google, teología es aquello que haces cuando respondes en los blogs, contribuyes en un wiki o un documento colaborativo, o marcando un archivo de texto en tu computador, participando en la adoración, inventando nuevas formas de "ministerio", o hablando acerca de Dios con tus amigos en un café.
  2. Ninguna institución, y muy pocas personas, funcionan como autoridaddes en la teología después de Google.  Luego de aquella (generalmente malentendida) declaración de Jesús acerca de Pedro que "sobre esta piedra edificaré mi iglesia"(Mateo 16), la iglesia ha tenido problemas con la autoridad. El punto es demasiado obvio para necesitar ejemplos. El pastor al frente del púlpito era hasta la era de los 60s todavía una autoridad principal. Por supuesto, los pastores aun se mantienen en los púlpitos todavía, y algunos de ellos se ven a sí mismos como proveedores indispensables de la verdad.

    Pero el mundo está cambiando alrededor nuestro. Aquellos de nosotros que áun hablamos en púlpitos tenemos que repensar nuestra relación con las audiencias a las que nos dirigimos. La mayoría de las personas hoy se encogen de hombros ante aquellos que dicen ser autoridades en materia religiosa. (Para muchos de nosotros, la Escritura continua siendo una autoridad, pero la forma en que es una autoridad ha cambiado masivamente los últimos 30 años.) La teología hoy significa lo que un número de nosotros encuentra plausible acerca o está convencida de nuestra fe. Nuestros líderes son personas como Brian Mclaren o Tony Jones o Spencer Burke - personas que dicen cosas que nos son verdaderas, de tal forma que decimos "Si creo que esta persona tiene algunos puntos de vista importantes, voy a leer su blog o encontrar alguna manera de hablar con él, y voy a recomendar a mis amigos a que hagan lo mismo".
  3. La teología después de Google no es centralizada y localizada. De la misma manera, la iglesia tampoco puede ser localizada en un solo edificio. Encontramos la iglesia en cualquier llugar en el que encontramos seguidores de Jesús con quienes que relacionamos con aquellos que están haciendo cosas interesantes. Este punto es muy importante. Los oficiales de las denominaciones y muchos pastores no han comenzando siquiera a concebir y luchar con lo que significa trabajar para una iglesia sin una ubicación geográfica definida.
  4. El nuevo líder cristiano es un anfitrión, no una autoridad que dispensa la enseñanza verdadera, palabras sabias, y el único camino a la salvación. Por primera vez capturé la idea de un anfitrión en una conversación con Spencer, y ha cambiado mi entendimiento del liderazgo de arriba a abajo. Hoy día, los líderes que influencian nuestra fe y acción son aquellos que presiden (o moderan o habilitan) las conversaciones que cambian nuestra vida - o las actividades que transforman nuestro entendimiento de nosotros mismos, nuestro mundo y nuestro Dios. Podría ser un Cristiano más maduro que preside discusiones en una iglesia, una casa o un café. Podría ser Shane Claiborne liderando una actividad en "El Camino Sencillo" en la casa del Alfarero en Filadelfia, digamos un tiempo de jardinería en el jardín comunal que nos da un sentido de comunidad que raramente has tenido pero siempre ansiado. O podría ser un autor de un blog al que revisas frecuentemente, donde lees las respuestas de otros y agregas tus propios pensamientos. El liderazgo cristiano se trata acerca de la habilitación de comunidades significativas alrededor del nombre de Jesús, donde sea que dos o más están reunidos en Su nombre.
  5. La Teología después de Google no divide el mundo entre "sagrado" y "secular", como lo hacían las teologías pasadas. Todo pensamiento y experiencia hace en el mundo, y toda la vida de uno se manifiesta en él. Así, la distinción entre el "ministerio" de uno y la "vida ordinaria" es falsa. Todo lo que constituye la propia vida es misional... el gran teólogo y místico del siglo 15 Nicolás de Cusa imaginó a Dios como un círculo cuyo radio es infinito y cuyo centro está en todos lados. Inmediatamente nos damos cuenta que la imagen de Cusa hace estragos en todas las geometrías de "adentro" y "afuera".

    He aquí la imagen: yo mismo soy un seguidor de Jesús; esa parte parece afirmarse y profundizarse cada vez más. Exactamente no se como llegué aquí; es como si me hubiera sucedido. Lo llamo gracia. Encuenntro otras personas alrededor quienes siguen al mismo Maestro que yo y que por lo tanto luchan con las mismas preguntas y problemas que yo tengo. Ellos me ayudan a entenderme a mi mismo y permanecer fiel a mi Guía. Yo los llamo a ellos iglesia.

    Pero, ¿en qué creo exactamente?  ¿qué debo decir, y que no debo decir (y hacer)? Esta búsqueda es más abierta. Está llena de incertidumbres e indecisiones, y está en constante evolución. Esta búsqueda es precisamente teología. Es todo lo que pienso y hago. Es leer los titulares del New York Times en línea cada mañana cada mañana cuando me despierto. Es el texto de filosofía que enseño en clase o la intrigante idea de Cristología que converso con amigos con una cerveza. Son nuestros intentos de estar involucrados en formas autenticas de ministerio y Comunidad Cristiana, y las preguntas que hacemos acerca de si esos intentos son realmente fieles o como hacerlos mejor. Es la pregunta recurrente ¿Qué debo hacer con mi vida?

    En el libro que Tripp Fuller y yo publicamos, Transformando la Teología Cristiana, argumentamos que la teología es sobre intentar responder las siete preguntas clave del cristianismo. Estas preguntas tienen nombres que suenan impresionantes: Teología como tal, antropología, soteriología, cristología, pneumatología, eclesiología, escatología. Pero son las preguntas sencillas y recurrentes que todo cristiano se hace mientras trata de ser un discípulo de Jesús: ¿Quién es Dios? ¿Qué son los seres humanos? ¿Cómo estamos separados de Dios, y cómo puede superarse esa separación? ¿Quién es Jesucristo? ¿Qué o quién es el Espíritu Santo? ¿Qué es la iglesia, y qué debería estar haciendo? y ¿ Cuál es nuestra esperanza para el futuro final del cosmos y la humanidad?

    Estos no tienen que se los debates de alto rango llenos de términos griegos y alemanes. Los intentos más humildes de responder estas preguntas, en palabra y en acción, son tan auténticos como lo son los debates dentro de la torre de la hiedra - de hecho, algunos pudieran ser más auténticos que el que realizan los teólogos académicos.
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Philip Clayton es Profesor de Teología en la Escuela de Teología de Claremont School, Profesor de Filosofía y Religión en la Universidad de Claremont y Director del proyecto TransformingTheology.org. Recibió un PhD del departamento de Estudios Religiosos y Filosofía de la Universidad de Yale. Realizó su travesía desde envagélico conservador hacia liberal antes de establecerse con la iglesia emergente. Sus libros más recientes son Aventuras en el Espíritu: Dios, Mundo, Acción Divina y Transformando la Teología Cristiana. También escribe un blog aquí.

Fuente: The Ooze 
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