Por largo tiempo he pensado sobre la vida eterna como la vida luego que todos mis cumpleaños se acaban... pero mientras envejezco, tengo menos interés por "la otra vida"... preguntándome como serán las cosas luego que muera parece, en su mayor parte, una distracción. Si mi meta clara es la vida eterna, esa vida debe ser accesible justo ahora, donde estoy, porque la vida eterna es vida en y con Dios, y Dios está donde yo estoy aqui y ahora.
El gran misterio de la vida espiritual -la vida en Dios- es que no tenemos que esperar por ella como algo que sucederá luego. Jesús dijo:"permanezcan en mi como yo permanezco en ustedes". Esta permanencia divina es lo que es la vida eterna. Es la presencia activa de Dios en el centro de mi vida -el movimiento del Espíritu de Dios dentro de nosotros- lo que nos proporciona vida eterna.
- Henri J.M. Nouwen, Here and Now: Living in the Spirit, Crossroad Publishing 1994.

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