Las 21 Polémicas Tésis de Robert Funk.
- El Dios de la edad metafísica de edad ha muerto. No hay un dios personal externo por ahí a los seres humanos y el mundo material. Debemos contar con una profunda crisis en la conversación sobre dios y sustituirla por hablar acerca de si el universo tiene sentido y si la vida humana tiene un propósito.
- La doctrina de la creación especial de la especie murió con el advenimiento del darwinismo y la nueva comprensión de la edad de la tierra y la magnitud del universo físico. La creación especial va de la mano con la idea de que la tierra y los seres humanos constituyen el centro de la galaxia (la galaxia es antropocéntrica). La desaparición de un universo geocéntrico se llevó con ella la doctrina de la creación especial.
- La desliteralización de la historia de Adán y Eva en Génesis puso fin al dogma del pecado original como algo heredado del primer ser humano. La muerte no es castigo por el pecado, pero es totalmente natural. Y el pecado no se transmite de generación en generación por medio del esperma masculino, según lo sugerido por Agustín.
- La idea de que Dios interfiere con el orden de la naturaleza de vez en cuando para ayudar o castigar ya no es creíble, a pesar del hecho de que la mayoría de la gente todavía lo cree. Los milagros son una afrenta a la justicia y la integridad de Dios, comoquiera que sean entendidos. Los milagros sólo pueden concebirse como lo inexplicable, de lo contrario contradicen la regularidad del orden del universo físico.
- La oración no tiene sentido cuando se concibe como peticiones dirigidas a un Dios externo por el favor o el perdón y sin sentido si Dios no interfiere con las leyes de la naturaleza. La oración como alabanza es un remanente de la era de la realeza en el antiguo Cercano Oriente y está por debajo de la dignidad de la deidad. La oración debería ser entendida principalmente como meditación -como escuchar más que hablar- y como atención a las necesidades del prójimo.
- Debemos dar a Jesús un descenso de categoría. Ya no es creíble pensar en Jesús como divino. La divinidad de Jesús va de la mano con la forma antigua teísta de pensar en Dios.
- La trama que los primeros cristianos inventaron de una figura redentora divina es tan arcaica como la mitología en la que está enmarcada. Un Jesús que cae del cielo, realiza un acto mágico que libera a los seres humanos del poder del pecado, se levanta de entre los muertos, y vuelve al cielo, ya no es creíble. La idea de que él volverá al final del tiempo y se sienta en un juicio cósmico es igualmente increíble. Tenemos que encontrar una nuevo discurso para un Jesús más creíble.
- El nacimiento virginal de Jesús es un insulto a la inteligencia moderna y debe ser abandonado. Además, es una doctrina perniciosa que denigra la mujer.
- La doctrina de la expiación - el argumento que Dios mató a su propio hijo para satisfacer su sed de satisfacción- es subracional y subética. Esta doctrina monstruosa es hijastra de un primitivo sistema de sacrificio en el que los dioses tenían que ser apaciguados, ofreciéndoles algún regalo especial, como un niño o un animal.
- La resurrección de Jesús no involucró la reanimación de un cadaver. Jesús no se levantó de la muerte, excepto quizá en algún sentido metafórico.El significado de la resurrección es que algunos de sus seguidores, probablemente no más de dos o tres por fin llegaron a comprender de qué se trataba todo. Cuando ellos se dieron cuenta del significado de sus palabras, no sabían de otra manera para expresar su asombro que reclamar que lo habían visto vivo.
- La expectativa de que Jesús volverá a sentarse en el juicio cósmica es parte integrante de la cosmovisión mitológica que ahora está difunta. Por otra parte, alimenta la lujuria humana por el castigo de los malhechores y los enemigos y la esperanza de premios correspondientes a los piadosos y justos. Todos los elementos apocalípticos deberían ser borrados de la agenda cristiana.
- Jesús defiende y practica una ética de la confianza. El reino de Dios, a Jesús, se caracteriza por la confianza en el orden de la creación y la bondad esencial del prójimo.
- Jesús exhorta a sus seguidores a celebrar la vida como si acabaran de descubrir un alijo de monedas en un campo o han sido invitados a un banquete de estado.
- Para Jesús, el dominio de Dios es un reino sin fronteras sociales. En ese reino no hay ni Judio ni griego, hombre ni mujer, esclavo ni libre, ni heterosexuales homosexuales, amigo ni enemigo.
- Para Jesús, el dominio de Dios no tiene intermediarios, no hay mediadores entre los seres humanos y la divinidad. La Iglesia ha insistido en la necesidad de mediadores con el fin de proteger a su sistema de corretaje.
- Para Jesús, el reino no requiere rituales de culto para celebrar los ritos de iniciación, de pecador a justo, de niño a adulto, de cliente a intermediario.
- En el reino, el perdón es recíproca: las personas pueden tenerlo sólo si lo practican.
- El reino es un viaje sin fin: solo se llega sólo cuando se parte. Por tanto, es una odisea perpetua. El exilio y el éxodo son las verdaderas condiciones de la existencia auténtica.
- El Nuevo Testamento es un registro muy desigual y parcial de los ortodoxo intentos de inventar el cristianismo. El canon de las Escrituras, aprobado por el cristianismo tradicional debe ser contraido y ampliado de forma simultánea a fin de reflejar el respeto de la tradición antigua y la apertura hacia lo nuevo. Sólo las obras de los poetas fuertes-los que nos alarman, nos sorprenden con una vislumbre de lo que está más allá la vista actual, debería ser considerado para su inclusión. El canon debe ser una colección de escrituras sin un texto fijo y sin límites interiores o exteriores, como el mito del Rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda o el mito del Oeste Americano.
- La Biblia no contiene normas objetivas y fijas de la conducta que deben regir el comportamiento humano para todos los tiempos. Esto incluye los diez mandamientos, así como las advertencias de Jesús.
- Al rearticular la visión de Jesús, debemos tener cuidado de expresarnos en el mismo registro que empleó en sus parábolas y aforismos -paradoja, hipérbole, exageración, y metáfora. Además, nuestras reconstrucciones de su visión debe ser provisionales, siempre sujetas a modificaciones y correcciones.
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| Robert Funk |
Gracias a Nelson Costa Jr. por referirlo
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