jueves, octubre 23, 2008

Sin Dios

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Sin Dios

Publicado el 17/10/2008 13:00, por rominaj
¿La expansión de la ciencia y el debilitamiento de las creencias religiosas en Occidente influyen sobre las personas para que puedan vivir sin Dios?
Los conflicto entre la ciencia y la religión datan de hace mucho tiempo. Ahora, Steven Weinberg, el físico estadounidense ganador del Premio Nobel de física en 1979, escribió un artículo publicado en The New York Review of Books acerca del conflicto derivado de la expansión de la ciencia y el debilitamiento paralelo de las creencias religiosas en Occidente. Lo que él resume como "vivir sin Dios", un tema para nada simple, más que controvertido e interesante.

Religión versus Ciencia
Incompatibilidad de caracteres. Según Weinberg, “tal vez la imagen más conocida de este conflicto sea el libro publicado en 1896 por Andrew Dickson White, bajo el título La historia de la guerra de la Ciencia con la Teología en la Cristiandad”.
En la vereda opuesta, hay quienes sostienen que no hay conflicto entre la ciencia y la religión. Algunos científicos toman esta línea porque quieren proteger la enseñanza de las ciencias de lo religiosos. Otros, como Stephen Jay Gould, alegan que no puede haber conflicto entre ambas partes, porque la ciencia sólo se ocupa de los hechos y la religión sólo con valores.
Aunque para Weinberg, la ciencia y la religión no son incompatibles, el físico cree que entre la ciencia y la religión existe lo que la filósofa Susan Haack llamó  “tensión”, que provocó que las creencias religiosas se hayan debilitado, en especial en Occidente, donde la ciencia se desarrolló de forma más avanzada.

Ahora, ¿cuáles  son para Weinberg esas fuentes de tensión? Él nombra cuatro y sostiene que no es un problema el hecho de que existan contradicciones entre los descubrimientos científicos y las doctrinas religiosas, porque a lo largo de la historia siempre se produjeron y, por lo general, el conocimiento científico fue el que la gente adoptó.
Cuatro fuentes de tensión
Por un lado, la primera tensión que se registra es que la religión haya tomado gran parte de su fuerza de la observación de fenómenos naturales como los terremotos, las enfermedades, los truenos, etc., que requerían de la intervención de algún ser divino.

Con el paso del tiempo, esos enigmas se fueron explicando desde una perspectiva cada vez más naturalista. Si bien la ciencia no pudo ni podrá explicar todo nunca, lo más importante es que, según Weinberg, nada demandó la una mediación sobrenatural para su explicación.

No es casual, argumentó Weinberg, que la aparición generalizada de agnosticismo y el ateísmo entre los educados en el siglo XVIII, se diera un siglo después del nacimiento de la ciencia moderna.
La segunda fuente de tensión entre religión y ciencia se refiere a que las explicaciones científicas aumentaron las dudas del rol especial del ser humano en el mundo.

De considerarse un actor creado por Dios para desempeñar su papel en un gran drama cósmico de pecado y salvación, el hombre tuvo que aceptar que la Tierra, es tan sólo otro planeta más que gira alrededor del sol; una estrella entre cientos de miles de millones de estrellas de una galaxia que, además, está entre miles de millones de galaxias visibles.

Fue el descubrimiento realizado por Charles Darwin el que causó el revuelo: el ser humano es un producto de la evolución a partir de animales que nos precedieron. No existe un plan divino que explique la existencia de la humanidad.

La otra fuente de tensión fue más relevante para la cultura islámica que para la cristiandad. Alrededor del 1100, el filósofo sufí islámico más influyente Abu Hamid al-Ghazzali se opuso a las leyes de la naturaleza, lo que ayudó a que el Islam rehusara la ciencia. Tal fue el rechazo que en 1194, se quemaron todos los textos médicos y científicos. Y hoy día, señala Weinberg, hay científicos importantes procedentes de los países islamistas, como el físico pakistaní Abdus Mohammed Salam, que en 1979 ganó un Premio Nobel.

La cuarta fuente de tensión es que las religiones tradicionales se basan en la autoridad, representada por un líder infalible (un profeta, un Papa, un Imán) y/o por un texto sagrado, como la Biblia o el Corán. Y ejemplifica: “Quizás Galileo no se metió en problemas sólo porque opinó de forma contraria a las Escrituras, sino porque lo hizo independientemente, en lugar de como un teólogo actuando dentro de la Iglesia”.

Los científicos se apoyan también en autoridades, pero de otra índole. Para  comprender la teoría de la relatividad, se puede buscar información escrita por un experto. Pero siempre éste podría estar equivocado, nadie es considerado como un profeta infalible.

Pequeños placeres
Weinberg aclara que es muy consciente de que para muchas personas hay aspectos de la religión más importantes, que no es sólo un conjunto de creencias, sino una serie de: principios morales, reglas sobre el comportamiento sexual, dietas, la observancia de los días santos, rituales de duelo y el matrimonio, etc.

Así como también hay otro tipo de espiritualidad, de unión con la naturaleza, con toda la humanidad, que no implica ninguna creencia sobre de lo sobrenatural. La espiritualidad es central para el budismo, que no requiere la creencia en Dios. Pero, alerta Weinberg, también el budismo está en declive en el Japón, la nación asiática que realizó el mayor progreso en la ciencia.

Más allá de que el piense que sí, Weinberg especifica que su propósito no es argumentar que el depresión de las creencias religiosas sea algo bueno y que hay que tener mucho cuidado con los sustitutos de la fe.

Y si el debilitamiento de las creencias religiosas es tal, ¿se da en todas las partes del planeta con la misma intensidad?, ¿en cuáles es más notable y por qué?, ¿cómo es vivir sin Dios?, ¿es posible? Según el físico, disfrutando de la vida y tomándola con humor.

Si bien Weinberg señala que no es fácil vivir sin Dios, por más que se avance en el estudio de la naturaleza, los científicos son conscientes de que nunca podrán alcanzar el fondo de las cosas. Para ayudar a aceptar este hecho, el físico propone la ayuda del humor, de los placeres sencillos de la vida y del arte.

Gusmar Sosa dijo...

Excelente artìculo...
Me llama la atenciòn la cuarta fuente de tensiòn... Creo que s la que màs amenaza por stos tiempos...
Saludos.

El Peregrino dijo...

Hola Anyul, muy interesante lo que nos traes hoy...

Personalmente creo que ciencia y Dios pueden ir de la mano. Como dijo Einstein en cierta ocasión: "El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir."

Si me permites, encuentro otra relación aparte de las que cita Weinberg. Ser demasiado escueto quizás no sea lo mejor para explicarlo, pero lo intentaré:

La ciencia y sus avances tienen muchas consecuencias, pero no veo tan claro que afecte solo por el tema intelectual, que mueva a la sociedad a vivir sin Dios a causa de ese supuesto conocimiento.

Llego más allá, a que esos avances traen consigo comodidad. Muchos descubrimientos en todos los ámbitos, además de dar esa explicación a cosas que en la antigüedad eran inexplicables, (como citaba Weinberg), también trajeron consigo la consecución de inventos y mejoras que hicieron una sociedad más acomodada y a la vez más entretenida...

No creo que sea casualidad la parábola del sembrador contada por Jesús, que también expone 4 modos de "recepción". Pero (sin pretender ser teólogo), me quedo con esa parte de semilla que sobrevive a duras penas por causa de las cosas de este mundo, que la AHOGAN... Y pienso que cuanto más cómodos estamos, cuanto más satisfacemos nuestras necesidades, pues tanto más dejamos los espinos crecer sobre nuestra "plantita", en lugar de aprovechar la supuesta comodidad, dejamos que esta nos esclavice, y esa maleza nos impide ver lo que está arriba: En otras palabras, que la ciencia nos trae comodidad, esto hace que la necesidad inminente de muchas cosas desaparezca y entonces dejamos de mirar hacia arriba, y finalmente se pierde de vista al Dios que está por encima de todo ese episodio... Es difícil de explicar en pocas palabras, pero no quisiera extenderme más.

Un abrazo.

EOP/Biografías dijo...

Anyul!

Recuerdo un artículo de Gabriela Ibarra sobre Hebreos 11:1. Cabría releerlo para comprender la esencia de lo que es la Fe.

Personalmente creo que vivir sin Dios es absolutamente posible.
El asunto es que, según la fe (mi fe, en este caso) concibo la vida en la tierra como un belebérrimo paso que incia un camino eterno, para bien o para mal.
Entonces, si tienes la posibilidad de aceptar a Cristo como Salvador, mejor hazlo, porque lo más probable es que vivirás feliz o infeliz según un millón de circunstancias. Pero lo que cambia es lo que sigue luego de la muerte.

Por supuesto que vivir en el Espíritu marca diferencias, en lo personal y en el entorno. O al menos debería suceder.

Por esto, reducir la compulsa a la observación de la finiquitud del hombre en la tierra versus la ciencia, que no es otra cosa que conocimiento acumulado de hombres finitos es , en cierto punto un planteo erróneo.

Fe, eternidad, Dios... son conceptos abstractos. La ciencia (la verdadera, la que surge de lo experimentable) es descubrimiento, de lo creado por el Supremo o por otro hombre. Luego, son solo modificaciones y aplicaciones de lo descubierto.
Así y todo, por la fe se puede asumir lo inexplicable desde la ciencia. Mas desde la ciencia difícilmente se podrá explicar la fe.

La fe se debilita por la "materialidad" de la vivencia humana, más no por el aumento de la ciencia.
Los nuevos paradigmas que suponen un alejamiento de las cuestiones espirituales no tienen que ver con el desarrollo científico.

Los beneficios del desarrollo científico, en ocasiones solo aportan herramientas para desatender lo espiritual.

Definitivamente creo que no hay conflicto. El desarrollo de la ciencia es solo una excusa para no decir "materialismo".

Por supuesto, existen cuestiones difíciles de comprender, que a priori confrontan nuestra fe. Pero la fuente del conflicto está en nuestra ignorancia, mas no en la esencia.

Me gustó la cita de David: "El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir."

Perdón. Mi teclado se quedó sin frenos.

El Peregrino dijo...

Hola a todos... Me parece que Daniel ha dado con una palabra más atinada de la que yo usé: Dije que la "comodidad" nos aparta en cierto modo de Dios, pero pienso que el término "materialismo" engloba más ampliamente el sentir de lo que intentaba expresar. El materialismo (con sus comodidades, afanes, preocupaciones, prisas, etc) hace que perdamos de vista a Dios, y la ciencia hoy día está demasiado relacionada con este materialismo, en cuanto a inventos para ganar dinero se refiere...

Luego, la ciencia que trata de las "teorías" es otro cantar, quizás no se relaciona para nada con esto, pero pienso que esa ciencia, sin ánimo de resultar crítico en exceso, creo que no son más que meras conjeturas, porque las teorías son eso, teorías, hipótesis, es decir, pensamientos sin comprobar ni demostrar... y hay demasiada gente que le da a esos "pensamientos" el valor de "verdad" sin serlo ("teoría" de la evolución, por poner un ejemplo)

Saludos, amigos

Guille dijo...

Hola amigos!

En realidad el planteo de el autor, por más premio nobel que sea, es un poco tonto. La idea de su artículo en realiadd es demostrar porque la religión está, según él, en desventaja respecto a la ciencia. Ahora bién, él plantea su propia hipótesis de lo que es religión y luego se explaya, no sobre lo que en relidad es religión, sino sobre la hipotesis que el mismo invento. Algo así como una definición circular.

Me explico con el artículo. En la primera supuesta fuente de tensión, el relaciona por ejemplo la religión, con la necesidad del hombre antiguo de explicar el mundo que lo rodea. Como la ciencia después explico muchas cosas del mundo, la religión entonces no sería necesaria.

Ahora bien, nosotros no creemos que la religión haya surgido de esa manera. Creemos que la religión judeo-cristiana (y poco nos importa como hayan surgido las demás, es otro error del autor, resultante de sus pre-juicios, no hacer ninguna distinción) surge de una revelación directa de Dios a ciertos hombres, a través de la historia. Los descubrimientos que pueda hacer la ciencia entonces, en cuanto a funcionamiento de la naturaleza, en nada afectan a la validez y necesidad de está religión, ya que no afectan de ninguna manera al hecho de que Dios se haya revelado al hombre.

Se podría seguir largo, pero básicamente, este tipo de planteos ateos o agnósticos parten siempre de posturas ya asumidas antes de empezar a razonar, y no de razonamientos a los que se haya llegado, de forma objetiva.

Saludos!

Anónimo dijo...

Hola,
Muy interesante la perspectiva del Sr. Weinberg.
No pude leer el articulo de la forma en que Guille lo interpreta. No logré entederlo así.

De todas las "tensiones" mencionadas por Weinberg, la unica que a mi me parece relevante, es la cuarta, pero con todo, ni tan relevante. Porque sin ser cientificos, no pocas veces es muy cuestionable la forma en que usamos los textos sagrados, y pretendemos darles autoridad... a veces sin la certeza de entenderlos correctamente, y bueno, con respecto a la autoridad del Papa... con todo respeto a los hermanos Católicos... ni hablar.

Pienso como "El Peregrino", y me ha parecido excelente una observacion de Daniel:

"La fe se debilita por la 'materialidad' de la vivencia humana, más no por el aumento de la ciencia."

Que tal ?. En la presunción de tratarse de "FE Cristiana", no es mucho lo que queda por explicar. Es decir, en lo que a Dios respecta, a "la ciencia" que se la coma el Tigre. Mi "fe" es tan debil o fuerte como yo la quiera hacer.

Bueno, compartiré una perspectiva de mi fe, para explicarme mejor: Soy un gran entusiasta de los avances cientificos (en cualquier area), y pienso que es insensato negar el aporte a la humanidad entera que la ciencia ha provisto, pero, me producen carcajadas pensamientos como "la clonación humana es un reto a Dios", y en ningun momento dudo de nuestra capacidad para ello, pero ni remotamente creo tal cosa se convierta en un reto a Dios. "Seremos capaces de crear seres humanos sin participación de embriones", no dudo que en algunos años, quizá decadas podamos literalmente "sintetizar" seres humanos completos por medios no naturales. Estoy hablando de reproducir todo el proceso de concepción y gestación, sin la intervención de embriones humanos, ni órgano humano alguno, ni ningun tipo de contacto con el cuerpo de una mujer (tal cosa implicaría incluso capacidad de "crear" nuevas formas de vida. Van 50 años desde que se se sintetizó una cadena ADN por medios puramente químicos. No creo que se estemos a muchas centurias de una cosa asi). Y con todo, Dios no se vería retado por ello.
Por lo menos al Dios en quien yo creo, no le pasaria eso.
Si pudieramos "materializar objetos", por alterar moleculas capturadas del aire o cualquier medio etereo, o incluso elementos subatómicos del mismo aire que respiramos, o si descubrieramos elementos aun mas elementales, y pudieramos manejar la consistencia de la materia y la continuidad del tiempo y la expansión del espacio a nuestro antojo. Si en nuestras manos estuviese la capacidad de manejar una tecnologia "interdimensional", de tal forma que pudieramos cambiar la esencia, el volumen, el lugar y el momento de existencia o inexistencia de cualquier objeto, y literalmente cualquier objeto a cualquier escala, por ejemplo un planeta con las características de Jupiter... lo digo confiado: Nos faltaría otra eternidad, para ser capaces de retar a Dios.
He mencionado genuinos exabruptos cientificos, he extremedado ideas de historias de ciencia ficción, para exagerar el caracter y el alcance que podría pretender la ciencia en años de años. Con todo, si todo eso fuese por lo menos realizable, con todas las consecuencias concebibles, Dios seguiría siendo Dios. Asi es mi fe. Fe Cristiana, basada en el hecho de Cristo murió por mi, para yo poder llegar a Dios.

Por supuesto, me he encontrado con muchos hermanos en Cristo, que incluso se rien por lo tajante y extraño de estas ideas locas (que sí lo son... algunas consideradas impensables, antes de que a alguien las pensara en algun momento, ja ja ja)... la verdad, perdonen la arrogancia, nunca me faltan razones para yo reirme de ellos tambien. Para algunos, tristemente, esas razones las encuentro en la misma Biblia (!!!), para otros, mas triste aun, en sus propios razonamientos. En el fondo, todo se trata de qué perspectiva tiene cada quien, tanto de la Fe en Dios, como de la ciencia... que Dios mismo ha provisto.

Creo firmemente, que la ciencia, no es la distancia entre Dios y nosotros. Al contrario, creo que la ciencia, con mucho, puede enriquecer e incluso fortelecer nuestra FE. La ciencia procede, de nuestra necesidad de conocer lo que nos rodea, y la religión, y la perspectiva de Dios, se ha alimentado de lo que la ciencia, nos ha dado.

Para terminar, no me asusta "El Origen de las Especies", no me asustan "los rollos del Mar muerto", no me asusta la Fisica Cuantica, no me asusta la Psiquiatria, no me asusta la Astronomia, no me asustan las civilizaciones antiguas, no me asusta la prehistoria, no me asusta el Big Bang, no me asustan las estrellas que nos llevan 20 mil millones de años luz de distancia, no me asusta el universo pulsante, no me asusta las estupidas profecias del acabose de la tierra en el año 2012, no me asusta ningun "Caballo de Troya", ningun "Código Da Vinci", tan solo me asustan estos individuos del género humanos que quieren hacer partido entre ciencia y religión, (porque los unos y los otros se creen tener LA VERDAD en una mano, ya sea por ser cientificos o religiosos), y que Dios me deseche el día de su venida. Esos son mis temores.

Vivir sin Dios, o mejor dicho, "Vivir como si Dios no existiera", es absolutamente posible. No lo digo yo, no lo dice Weinberg (en realidad, a algunos no les cuesta mucho vivir sin Dios)... Los ateos lo dicen, La Biblia lo dice, Dios lo dice. Todo se trata de: Crees en Dios o no ?. Es todo.

Adios.
Raúl Campomás.

Isa dijo...

¡Wow!

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